Reforma: En 1.987 se amplía
el trono, ensanchando las andas con una plataforma en la
que se asienta la anterior y tallando los cuatro lados de
idéntico modo al dibujo o relieve antiguo. La estructura
y diseño de la nueva plataforma es obra de Fernando
Reina Escribano. Las nuevas tallas, iguales a las de José
Ochando, son encargadas a Luis Leal Romero, quien dona su
trabajo a la hermandad.
De esta manera el trono gana cuarenta centímetros
de largo y otros tantos de ancho (3,40 por 2,40) y se le
dota de un palo más para dar cabida a 20 agarráores
(antes eran 16). En igual fecha el imaginero de Hellín,
José Zamorano restaura las imágenes. Se instala
un nuevo sistema de alumbrado y las patas metálicas
serán plegables. El coste aproximado de toda la operación
se calcula en un millón de pesetas.
Ese mismo año, la Hermandad recibe una placa como
Hermandad mejor organizada. Se la otorga la Asociación
de Cofradías por votación de todos los presidentes.
A principios de los 90 se alargan los mismos palos para
que los agarráores sean 30 en vez de 20. Este mismo
año se adquirió un local en Plaza de España
para sede de la hermandad.
Si abrimos el Libro de Actas de la cofradía por
su pagina 35, veremos que corresponde a la Asamblea General
Ordinaria del año 1.990 y uno de sus fragmentos del
punto 3º del Orden del Día reza así.
"(...) y después de hacer varias gestiones y
estar decididos a hacerlo nos enteramos de que venden la
casa de los curas en la Plaza de España y en una
reunión de la Junta Directiva se acuerda realizar
gestiones para su compra. Después de varias gestiones
se ve la posibilidad de comprar un trozo de local comercial
en la misma Plaza de España, propiedad de Juan José
Cifuentes Bleda; habiendo comprado un trozo de unos 100
o 120 metros cuadrados aproximadamente, para lo que le tenemos
entregado 100.000 pesetas y donde se piensa construir nuestra
sede, pues el pasado sábado ya se estuvo allí
tabicando con el fin de acondicionarlo para la próxima
Semana Santa (...)".
En el año 1.992 se celebra la primera Asamblea
General Ordinaria en la nueva Sede con la mitad del piso
arreglado y con los aseos ya terminados. Las puertas interiores
y la ventana que da a la Calle Convento las hace y las regala
la Escuela Taller de Tobarra en el año 1.993.
Ya en 1.994 solo queda por pagar de la Sede 100.000 pesetas
y 825.000 pesetas más que hay que devolver a varios
directivos y hermanos que están cedidas para la compra
de dicha Sede sin cobrar intereses.
El Acta del año 1.995, nos dice que la Sede del
Paso Gordo ya está totalmente pagada a su vendedor
y terminado de poner todo el piso y la escayola del techo.
Y según leemos en la página 66 del citado
libro, el local Sede del Paso Gordo está escriturado
y registrado el 26 de Abril de 1,995, cosa que se pudo hacer
porque ese mismo año se legalizaron los Estatutos
de la hermandad a cuyo nombre está la sede con su
C.I.F. propio.
De especial mención es que todos los trabajos de
acondicionamiento -mano de obra de albañilería,
pintura, carpintería,...- han sido realizados gratuitamente
por hermanos de la cofradía; así como parte
del piso y algunos materiales fueron donados por miembros
de esta hermandad.
En 1.996 la hermandad celebra su 50 aniversario, llevando
a cabo diversos actos, siendo el más emotivo el homenaje
que la cofradía hizo a los mayores ( supervivientes
de los 16 de la fama ), que se realizó en la Casa
de la Cultura de Tobarra, editándose también
una Revista para conmemorar aquel importante evento.
En 1.996. coincidiendo con la celebración del 50
Aniversario de la fundación de la hermandad se confeccionan
dos estandartes; uno para la Caída, y el otro para
el Resucitado. El primero en terciopelo marrón con
el rostro de Jesús plasmado en el centro, y el segundo
en terciopelo blanco, también con la imagen del Resucitado.
Y ambos con bordados en oro.
Ya en 1.999 se vuelven a restaurar todas las imágenes
( las cinco figuras de La Caída y el Resucitado )
por un importe aproximado de 1.200.000 pesetas.
Una de las novedades que tuvo el año 2001 para
la Hermandad de La Caída fue la Marcha de Procesión
"Agarraores de La Caída", compuesta por
José Auñón Paterna.
En 2002 se publicó una revista conmemorativa del
50 aniversario de la Bajada del Paso Gordo. Además,
ese año se amplió la sede tras la compra de
un local anexo. Al igual que ocurrió cuando se construyo,
todos los trabajos fueron realizados desinteresadamente
por algunos hermanos, así como también donaron
parte del material con el que se llevó a cabo dicha
ampliación.
En 2003, la Hermandad sacó en procesión
un trono portado por sus hermanos cadetes, con el fin de
formar una escuela de agarraores, ya que durante las semanas
de cuaresma, dichos cadetes realizan ensayos con el trono.
La novedad de la Semana Santa de 2004 fueron los cetros
que se estrenaron tanto para los hermanos mayores como para
las mujeres. Estos cetros llevan el símbolo de la
Hermandad (La Cruz con la gota de sangre) dentro de una
corona de espinas.
Estandartes: El primer estandarte (1946
- 1977), es de terciopelo color marrón claro,muy
sencillo ( tan solo lleva la clásica cruz inclinada
sin bordado alguno ). Se reformó en el año
1975 –76 (¿) pegándole un cordón
amarillo en forma del escudo de la hermandad.
El segundo estandarte ( 1978-1995 ) se confeccionó
también en terciopelo marrón con bordados
laterales y en el centro se le plasmó el rostro de
Jesús. Esta pintura fue realizada por Charo Algarra,
vecina de Tobarra.
Vestimentas: Los hombres llevan túnica
de tela marrón, agremán dorado y pañuelo
a rayas marrones y amarillas. Cordón amarillo. Las
mujeres, túnicas blancas y capa de terciopelo marrón.
Número de hermanos, agarráores y
media de desfile: el número de hermanos/as
adultos en la actualidad es de 350 y 160 infantiles La media
de desfile está sobre 160 hermanos/as mayores y 100
infantiles . Siempre acompañados de una banda de
cornetas y tambores o de música.
Aspectos particulares: Lo más
característico de esta Cofradía es la muy
concurrida y ya
TRADICIONAL BAJADA DEL PASO GORDO desde
el Santuario de la Encarnación a la Plaza de España.
En la tarde de Jueves Santo, cuando el sol inicia su ocaso
frente a los cerros de la estación, dentro de la
Ermita de la Encarnación los hermanos de esta cofradía,
apiñados alrededor de su Cristo, escuchan las últimas
instrucciones que les dice su presidente José Garrido
Cabañero; para terminar rezando un Padrenuestro por
los hermanos difuntos.
Bajo los palos del anda, 30 cofrades esperan atentamente,
con los músculos ya en tensión, esa voz seca
y firme que les dice ¡ARRIBA!. Empieza aquí
para ellos su primer desfile procesional.
Acto emocionante en donde se ponen a prueba valor, esfuerzo
y coraje. Acto sublime en sÍ donde los haya, realizado
por un puñado de tobarreños que postrados
ante su Cristo protagonizan la mayor protesta de fe jamás
conocida. Procesión atípica, llena de sentimientos
nobles y profundos. Escenario este que queda envuelto por
las notas musicales de una banda que pregona a los cuatro
vientos que Cristo baja de nuevo para recordarnos su Pasión
y Muerte.