La Hermandad del Ecce Homo, conocida popularmente
como “El Señor de la Caña”, es
de las más antiguas de nuestra Semana Santa. Podemos
situar la llegada de la imagen a Tobarra en el año
1.875, por lo tanto estamos ante una de las Imágenes
de mayor valor histórico. Según testimonios
de Alejandro Moreno Sarrias: «En una visita de su
suegra Josefa Cañete Ochando acompañada de
una amiga a casa del Cura D. Ildefonso Abril, éste
les mostró la Imagen del Ecce-Homo recién
llegado de Murcia del Taller del Imaginero Carbonell. Esta
talla fue donada por la familia de D. Juan “el médico”
para cumplir un ofrecimiento».
Desde el año 1.875 hasta 1.900 se veneró
en la Iglesia de la Purísima sin participar en los
desfiles procesionales. Es en el año 1.900 cuando
Benjamín López Gil funda la Hermandad y la
imagen comienza a desfilar en las procesiones de Semana
Santa. Se confecciona la túnica de la imagen por
Elena de Alcaraz y la capa es bordada por Ezequiela Moya
Laborda, Josefa Moya Laborda, Orosia Alcañiz Sáez
y Josefina Jiménez Laborda. De esta época
la Hermandad contaba con 20 hermanos, la imagen iba sola
y era portada por cuatro cofrades.
Durante la Guerra Civil se suspenden las procesiones de
Semana Santa (años 1.937, 1.938 y 1.939) y se produce
la quema de diferentes imágenes en la Plaza, entre
ellas se encontraba la del Ecce Homo. Alguien recoge la
cabeza de un Santo, muy deteriorada, liándola en
un trapo y cuando se subía hacia el Calvario a quemar
el Sepulcro fue dejada caer en el reguerón del huerto
de Tega. Casualmente un hijo de éste, viendo el hecho
a través de una ventana y transcurridos varios días,
deslió el hato comprobando que se trataba de la cabeza
de un Santo. Posteriormente la recogió y guardó
en su casa. Fue “Juanico” Iniesta quién
les dijo que se trataba de la cabeza del Ecce Homo, ya que
éstos creían que era la del Cristo de los
Azotes. Estuvo hasta 1.939 en casa de Tega.
A mediados de 1.939, enterados los antiguos cofrades que
la cabeza del Ecce Homo se encontraba en casa de Tega, se
personaron Alejandro Moreno Sarrias y José Ladrón
de Guevara, recogiendo ésta y enviándola para
su restauración a Valencia, por mediación
de “Pancho”, al taller del Escultor José
Díes, incorporándole pies y manos. No quedando
conformes con esta restauración al no presentar la
inclinación del cuello como la original, se optó
por volverla a remitir con las medidas del cuello y un esqueleto
de madera. La restauración costó setecientas
pesetas en 1.940. Una vez recompuesta la imagen el propio
Alejandro Moreno
En Abril de 1.943 fue nombrado Alcalde de Tobarra D. José
Arteaga Hernaiz, quien dio un impulso a la Semana Santa,
beneficiándose la Hermandad del Ecce Homo con la
incorporación de la figura del Soldado Romano en
1.947 que, junto con otras imágenes, fue comprado
mediante un recargo voluntario sobre el tabaco que se expedía
por medio de la correspondiente cartilla de racionamiento.
La sobretasa rondaba alrededor de los quince céntimos
por paquete.
Goza en esta época de un gran resurgimiento, incrementándose
el número de los hermanos, pasando por la Presidencia
Alejandro Moreno Sarrias, José Carcelen y José
Puche. La iluminación de la imagen se hace por medio
de bombas de cristal con bujías y posteriormente
mediante gas. Se confecciona nueva anda con tableros laterales
labrados en Fuenterrabía por orden de Alejandro Moreno
Sarrias, siendo actualmente el mismo Trono que desfila en
las procesiones. El atuendo de los nazarenos es de túnicas
de tela tintadas en color granate, capuz en la cabeza sujeto
con una corona de espinas confeccionada con cordel de cáñamo
pintado en dorado y con púas en rojo. Sigue portándose
el trono por ocho nazarenos.
En 1.960 una tobarreña llamada Antonia residente
en Valencia, que había regalado una nueva capa, solicita
le presten la antigua para ponerla en la cama de su hija
enferma. Esta mejora repentinamente y como reconocimiento
dona la ropa interior, un cordón de oro y una medalla
que los que actualmente luce el Ecce Homo. En 1.965 se adquieren
cetros confeccionados con barras niqueladas rematadas con
un balcón.