|
SÍMBOLOS:
Águila: Simboliza la ascensión
de Cristo. Se creía que podía mirar al sol directamente
sin cegarse y que arrojaba del nido a los polluelos que no
podían hacerlo. Por eso era símbolo de los hombres
que creían en Dios. Los que no creían eran arrojados
al abismo eterno. También simboliza la resurrección.
Palma: Símbolo del martirio.
Cruz de Malta: Es el emblema de nuestra
hermandad.
Resumen histórico:
En varias publicaciones de los años cuarenta se afirma
que la cofradía se fundo en 1750. A falta de otro documento
nos apoyamos en la tradición oral. Se dice que aquella
imagen era la de un San Juan mas joven. Posiblemente se creara
esta hermandad bajo los auspicios de la Orden de Malta, como
puede verse por la cruz que figura en el estandarte, la que
corresponde a dicha Orden Militar. Detalle que se aprecia
en una antigua fotografía de principios de siglo, así
como las túnicas blancas de sus cofrades y las palmas
que portan.
Entre los presidentes más antiguos se recuerda a
D. Juan Planes ( “El Tío Longanizo”) y
después a D. Maximino Merino. El santo se guardaba
en la Purísima, desde donde se incorporaba al regreso
de la Procesión del Prendimiento en la noche de Miércoles
Santo.
Eleazar Huerta Valcárcel hace esta descripción
hacia 1915 (?): Daba lastima, especialmente, la hermandad
de San Juan, con túnicas blancas, de tela barata. Poco
más de una docena de cofrades caminando tras una imagen
modesta. Y cerraba la marcha “el carrico” una
bocina larga, de cartón, muy ancha por la boca, así
que esta iba apoyada en dos pequeñas ruedas y un sanjuanino
tiraba del carrico, asiendo la bocina del lado de la embocadura.
El carrico es lo que más caracteriza a San Juan y
uno de sus mejores tocadores Juan José “El Blanqueaor”.
En 1936 es destruida la imagen. El carrico aparecería
después de la guerra, doblado y chafado, en el Cerro
de la Estación. Lo encontró Joaquín Camacho
y lo arreglo Francisco Huerta.
Después de 1940 y antes de 1946, Juan García
Camacho adquiere la nueva imagen que conocemos actualmente.
Es donación suya y procede de un taller industrializado
de Olot. El primer trono es obra de Alejandro Moreno Sarrias
y había sido del Ecce Homo. Agarraban seis y se alumbraba
con acetileno. Pintado en verde y blanco, los colores típicos
de la hermandad.
Cofrades sanjuaneros
Se utilizaron cetros rematados por un farol de vela para
la noche de Jueves Santo y las palmas se sacaban el Viernes
por la mañana. Después se hicieron otros con
bombillas eléctricas a pilas y posteriormente, sobre
1954, se hicieron cetros de madera pintada de blanco, con
una bola y una cruz circunscrita por un aro de chapa.
Los últimos eran niquelados y con una cruz de Malta
fundida en bronce.
A la vestimenta se le añade, sobre el año
1958, el peto ( especie de casulla ) de color verde, con la
cruz característica. Ya hay túnicas de raso
y manguitos verdes con puntilla.
Se encargan de organizar la hermandad desde los años
cuarenta D. José García León, D. Juan
Bleda Moya (Serjo) y D. Juan García Martínez
(Barunda).
Hacia 1970 se reforma el trono, tapándole el hueco
de la peana y sustituyendo las tulipas por varillas largas
con bombillas pequeñas. |