Resumen histórico:
Conocemos pocos datos de la antigua hermandad. Hemos visto
la imagen de una Verónica similar a la actual en
unas fotografías de los primeros años de este
siglo. Se la cita como una de las que desfilan en 1924 y
al parecer D. Saturnino López fue uno de sus presidentes.
Antonia Lorente, “La Partera”, la encargada
de vestirla.
También acabó desapareciendo en 1936.
En los años cuarenta, con la reorganización
de los desfiles interrumpidos por la guerra, van llegando
nuevas imágenes y tronos.
La Verónica sale de las manos de José Díes
López. Se la ha encargado el tobarreño D.
Cristóbal Sánchez Onrubia. La nueva imagen
desfila por primera vez en 1944. La factura que presenta
el artista asciende a 1.500 Ptas., importe que sufraga el
propio Cristóbal, fundador y presidente de la hermandad.
Las primeras túnicas y capuces son blancos con
cordón verde.
En 1951 Cristóbal crea la Banda de Tambores y Cornetas
de la Verónica, colabora con él Emilio Pastor
y más tarde será su encargado.
Con la banda, la hermandad conoce su época de esplendor.
Es la única que tiene banda propia y se mantendría
hasta bien entrados los sesenta. Excepcionalmente se atravesó
una crisis que la llevó a que la hermandad de La
Caída se encargara de sacar a la imagen en las procesiones
de 1955 y 1956 (?). La Verónica también se
puso en vanguardia al llevar sus nazarenos capiruchos con
capuces altos aunque la novedad duró pocos años.
Ese mismo año de 1951 los cofrades ya lucían
capas y cinturón de raso azul, color y conjunto característico
de la hermandad y que todavía permanece. En el año
1952 se compra un manto y un vestido negro que se estrena
en la procesión del Santo Entierro. Su importe, 6.600
Ptas. El singular emblema que lleva la Verónica se
encarga a semejanza de la alicantina Santa Faz de San Juan.
La hermandad editó unos originales sellos engominados
para utilizar como propaganda en la correspondencia.
Cristóbal Sánchez y Emilio Pastor comparten
o se turnan en la presidencia de los años cincuenta
a sesenta, entrando como encargados Cándido Esteve
Jiménez, Francisco García Gómez (Morella)
y el propio Emilio Pastor hasta 1968, año en que
es nombrado presidente Ángel González Serrano,
quien permanece en el cargo hasta 1977. Durante varios años
fue camarera, encargada de vestir la imagen, Lorenza Pastor
Navarro.
Desde 1971 estuvo desfilando con un trono cedido por el
Santuario de la Encarnación. En 1984 se construye
un nuevo trono por el artesano local Fernando Reina Escribano
con la colaboración en la parte metálica y
brazos de iluminación con tulipas de Antonio Jiménez
Ortiz. La estructura es de poliéster con lo que se
consigue poco peso (aproximadamente unos 450 kilos).
En 1972 se adquiere un estandarte de terciopelo azul con
agremanes dorados. El pintor local Santiago Jiménez
López pinta la Faz y lo cose Remedios Ramón
Moreno. Este estandarte es sustituido por otro que en 1985
bordan las Carmelitas Descalzas de Albacete: es de oro y
el coste fue de 400.000 Ptas.
Con posterioridad a Lorenza, la encargada de vestir la
imagen fue Carmen Ramón.