El primer lugar que tuvo fue la Placeta
de San Roque, pues la Hermandad del Prendimiento salía
desde la iglesia del mismo nombre y allí esperaba
a las Hermandades de la Cruz y los Soldados Romanos que
salían de la Iglesia de la Asunción y éstos
a su llegada interpretaban el hecho de prender a Jesús.
Posteriormente se trasladó por falta de espacio
y para ser visto por las personas que allí se citaban,
a la confrontación de las calles Príncipe
de Asturias, Mayor y Avda. de la Constitución, justo
enfrente de los Caños, nombre que se le daba a ese
lugar por existir allí, anterior a los años
sesenta, unos grifos de agua de los cuales se proveían
los tobarreños que no disfrutaban de agua corriente
en sus casas.
También en el año 1999 se introdujo un nuevo
cambio, escenificándose al llegar a la Plaza el Juicio
a Jesús y el Lavatorio de manos de Pilatos, figura
que interpreta un miembro de la Hermandad de los Soldados
Romanos, auxiliado por dos esclavas.
Citas
“El presidente ordena dar la
puntonada... a este golpe se pica y armas al hombro. Así
comienza el simulacro de Prendimiento de Jesús en
la tarde de Miércoles Santo”
(Hermandad de Soldados Romanos.
Rev.S.S.1984)
“Los socios forman el cuadro
alrededor del Paso colocado en el suelo, en su dimensión
natural; se acercan decididos o se separan recelosos a toque
de corneta, cruzan sus picas, giran alrededor de Él,
y, cuando el centurión tremola el lábaro imperial
en nombre del senado y pueblo romanos (S.P.Q.R.), sin que
toque el asta ni se enganche a ella, se ha consumado el
prendimiento”
(A. Martínez Ramón
Rev. S.S. 1972)
“... Y así, entonces,
reflejábamos el cuadro de los socios y hacíamos
el prendimiento en un descampado, en una era, con picas
de caña y barbas y gorros de papel de periódico.
¿Seguirán los chiquillos de ahora haciendo
el Prendimiento?”
(A. Martínez Ramón
Rev. S.S. 1972)
“los Socios a golpe de cornetín
-a este golpe se pica y armas al hombro-. Aún recuerdo
las instrucciones de “Canusías” y “Perico”
en el colegio de San Blas en los años 50, prenderán
a Jesús.”
(Antonio J. Moreno Luzón.
Rev. S.S. 1988)