Un grupo de amigos, cofrades de Sta. María
Magdalena, comenzó a finales de los años 70
a salir a tocar el tambor una vez finalizada la procesión
de Domingo de Resurrección. A última hora
de la tarde, reponían fuerzas con patatas fritas
y huevos en la puerta del Bar Paso, antes de dar los últimos
palillazos.
Andando el tiempo, parte de esa cuadrilla se convirtió
en la cuadrilla tamborilera El Capuz. Con abnegación
y esfuerzo, fueron haciendo extensiva su costumbre a todos
los tamborileros que se acercaban. Al principio pocos, cada
año incrementándose, hasta llegar a los años
90, en que este acto se convirtió en el acto oficial
de cierre de la tamborada tobarreña, y en el que
más de 3.000 tamborileros se congregan para poner
punto final a la Semana Santa de Tobarra.
Tras la inauguración del Monumento al Tambor en
1995, otra cuadrilla tamborilera, Los Inflaos, comenzaron
a incentivar finalizar el toque de tambor en dicho Monumento,
con lo cual los tamborileros se dividían en dos grupos
distintos, uno en la calle Príncipe de Asturias,
frente al Bar Paso, y otro en la Avenida de la Constitución,
junto al Monumento al Tambor.
En el 2002, la cuadrilla El Capuz desistió de su
actividad por lo que todos los tambores se concentraron
junto al Monumento al Tambor, donde la cuadrilla Los Inflaos
siguió realizando actividades para concentrar a los
tamborileros. Así, hasta el año 2004, último
año que el acto de Cierre del Tambor fue organizado
por esta cuadrilla tamborilera.
A partir de ese momento, las cuadrillas tamborileras con
el apoyo del Ayuntamiento y de la Asociación de Cofradías,
se encargan de la organización del acto con el que
finaliza nuestra Semana Santa.
Sobre las 10 de la noche, cientos y cientos de tamborileros
se van concentrando alrededor del Monumento al Tambor. Cornetas
van marcando los distintos toques para acompasar a los tamborileros.
Conforme se van acercando las 12 de la noche, con la Avenida
de la Constitución a rebosar de tambores, va creciendo
el ensordecedor ruido de los tambores. Zapatatas y Magdalenas
suenan cada vez más fuertes, a medida que se acerca
la hora final.
A las 24’00 horas, las cornetas tocan silencio poniendo
punto y final al toque del tambor. Los tambores se echan
a la espalda. Ya no se oirá ningún toque de
tambor en Tobarra hasta la próxima Semana Santa.
Nuestras 104 horas de toque de tambor han finalizado. El
Himno a Tobarra pone punto y final a una nueva Semana Santa
en Tobarra.