El Resucitado compartía andas con
el Cristo de la Columna, las cuales procedían a su
vez del Ecce Homo. En 1.981, siendo alcalde D. Vicente Merino
Gómez, la Hermandad de la Caída adquirió
el compromiso formal de adjudicarse este paso, con todas
sus consecuencias.
El Resucitado compartía andas con el Cristo de
la Columna, las cuales procedían a su vez del Ecce
Homo. En 1.981, siendo alcalde D. Vicente Merino Gómez,
la Hermandad de la Caída adquirió el compromiso
formal de adjudicarse este paso, con todas sus consecuencias.
Última reforma: En la Semana Santa
de 1.989 el Resucitado estrena un flamante trono. Su autor
es el artesano tobarreño afincado en Hellín,
Luis Leal Romero que ya hiciera la reforma del otro trono
( Paso Gordo ) de la cofradía titular. Se talla en
madera de pino y lleva adornos de oro. Ni Leal ni sus hijas
María Luisa y Encarna que colaboran pasaron factura
por sus trabajos, siendo los mismos donación a la
hermandad. Zamorano restaura la imagen.
Al igual que la Caída, este trono es bajado en
la mañana del Domingo de Resurrección desde
el Santuario de la Encarnación (donde permanecen
todo el año), para realizar el primer Encuentro de
la mañana frente a la imagen de Santa María
Magdalena. (Encuentro que data del año 1.983 ).
Al igual que el paso de La Caída, Cristo Resucitado
fue restaurado en el año 1999 en la localidad ciudadrealeña
de Socuellamos.
En el año 2001, el Cristo Resucitado saca a la
calle un nuevo banderín, cuyo diseño es igual
al que ha solido portar, con la novedad de que lleva incluido
el término látino resur exit.
Lo llevan a hombros 24 jóvenes ( cadetes ) de la
hermandad, jóvenes que se iniciaron en las filas
de la cofradía y agarrando en el trono infantil,
jóvenes que sin duda pasarán después
a la dura prueba de ser agarraor del Paso Gordo junto a
los más veteranos.
Después recorre en procesión las calles
del Barrio de San Roque el Viejo hasta el Calvario, para
realizar el Encuentro con la Dolorosa; Encuentro que posteriormente
se repite en la Plaza de España; para, al terminar
este acto, subirlo otra vez a la Encarnación.
Los hermanos, vestimentas, cuotas y demás detalles
son los mismos que en La Caída, hermandad a la que
pertenece.
Bibliografía: “Cristo Resucitado”,
Rev. S.S. 1989 y 1992