| Texto
extraido de
"El Tambor. Una evolución constante (II)"
Guillermo A. Paterna Alfaro
Gracias a la fecunda producción de
diseños de Antonio Jiménez Ortiz y otros amantes
del dibujo artístico son muchos los artesanos aficionados
que están llenando las calles de Tobarra de grandes
tambores-joya:
Herminio Morcillo “Tetero”, Miguel
Angel Martínez López, autor de sus propios bocetos,
Eugenio Martínez García “Uge” (1959-1998),
quién no pudo acabar su gran obra, Jesús Córcoles
Carrillo “Lobo”, alumno directo del “Batanero”,
Jesús Navarro Ochando, con varias obras en su haber,
Pedro Damián Paterna Laguia, maestro del modelismo,
Pío Jesús Gomariz Ramón, utilizando un
tronco como mesa de trabajo, Joaquín Urrea Martínez,
construyendo su “Tira” encima de una silla, Manuel
Callado Pérez, especialista en cajas de madera, Jesús
Hernández Espadas “Badul” con una colección
familiar de cinco tambores excepcionales en diseño
y acabado, José Coy Valcárcel, con su “laboratorio”
para hacer tambores diferentes, Antonio Ochoa Bleda “Triqui”,
con modelos transparentes y de poco peso, Joaquín Gómez
Ramón, con aros calados en madera, Mariano Martínez
Gómez y Mariano Martínez Escribano, padre e
hijo, obsesionados con la revolución de los materiales
ligeros y cajas bañadas en grafito, Antonio Micó
Noguerón y Antonio Gómez García, los
artesanos más jóvenes –15 y 19 años-
que ya saben tallar tornos y aros, Jesús Bueno Carrillo,
con una joya de tambor guardada en una urna, Sebastián
García Gómez, genio de la marquetería
y diseños propios, Pedro Martínez García,
quien pasó muchos apuros para ver su sueño hecho
tambor y tres aficionados más sobre un tema común:
su hermandad, el Cristo de la Agonía. Son José
Manuel Martínez García, Francisco Romero Pastor
y Fco. Joaquín Jiménez Ramón. Y en 2002
el ya mítico Laureano Cano Sáez, “El Lauria”,
con el milagro de tres juegos de tornos y sus seis aros, todo
ello calado en siete meses.
Todavía quedan un puñado de tobarreños
que en el más difícil todavía han hecho
su grandes tambores fuera de la patria chica: Pedro Fernández
Poyatos “Pedrete”, Ricardo Ramón “El
Pardo”, Antonio Expósito Serrano “El Ruso”,
Emilio Moreno Oroz, Teodoro “El Palmiro”...
Y los atrevidos, raros, cuasi exóticos: El tambor
cuadrado de José Dastis García, el tambor de
esparto por Diego Sánchez Jacobe, el tambor ronco de
Fernando Espadas y Juan Antonio Negrillo, los tambores barreño
y farola de J. Joaquín Cotillas bajo la idea de Juan
Andrés Alfaro.
Incluso algunas cuadrillas –104 horas, Atarres, Tribujaos,
Inflaos, La Zaragata - diseñan y construyen sus propios
tambores, todos iguales.
Tobarra no sólo exporta tambores a otros pueblos,
también materiales, diseños, ideas.
El mejor slogan acuñado por los tamborileros dice
que Tobarra es la cuna del Tambor. |