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En Tobarra, son muchos y variados los toques que interpretan
los miles de decenas de tamborileros y tamborileras en Semana
Santa durante las 104 horas ininterrumpidas de toque permitido,
que van desde las 4 de la tarde del Miércoles Santo
con la Tamborada Escolar hasta las 12 de la noche del Domingo
de Resurrección.
La inmensa mayoría de toques no se les conoce por
ningún nombre especifico, debido a que se tocan cuando
algún miembro de la cuadrilla tamborilera los interpreta
en primer lugar y seguidamente el resto de componentes se
van uniendo al toque hasta que todos terminan acompañando
al que lo inicia.
Cabe destacar que hay dos formas de tocar el Tambor, uno
en cuadrilla y otro de forma individual.
Merece la pena comentar que el mismo toque, curiosamente
sufre variaciones a lo largo de la Semana, debido a que durante
el primer día (Miércoles Santo) el tambor se
coge con ilusión y muchas ganas, además de cogerlo
en la mayoría de los casos sin ningún tipo de
ensayo ni entrenamiento, y con el paso de las horas y de los
días, los toques se van perfeccionando e incluso se
interpretan de un modo más pausado que al principio,
por lo tanto, el mejor día para escuchar los tambores
de Tobarra es el Domingo de Resurrección debido a que
los tambores están totalmente afinados y los tamborileros
completamente adaptados a sus tambores, palillos y toques.
Del mismo modo en los diferentes momentos del día,
mañana, tarde y noche, el sonido de los tambores también
suena de distinta manera, debido a la temperatura. Además
aquí cabría hacer dos importantes distinciones:
una sería el sonido de las pieles de cabrito, que suenan
mejor por la mañana y primeras horas de la tarde, pero
pierden sonido con la humedad y el frío de las últimas
horas de la tarde y durante la noche. La otra distinción
sería para las pieles de plástico, que a la
inversa de lo que ocurre con las de cabrito, ganan sonido
en la tarde-noche gracias a la humedad y al frío y
pierden sonido con el calor de la mañana y las primeras
horas de la tarde. Añadir que las pieles de cabrito
se confeccionan de forma totalmente artesanal por los propios
tamborileros y las pieles de plástico se adquieren
en diversos comercios de la localidad.
Aunque, como indicábamos anteriormente, la inmensa
mayoría de toques carecen de nombre, a continuación
relacionamos algunos de los que tienen nombre:
Zapatata Zapatata: Es el principal toque,
es autóctono de Tobarra, el de más tradición,
el más popular, no se conoce al autor de este toque,
se toca de forma individual y en cuadrilla. Existen numerosas
versiones, pero el auténtico tiene incluso su propia
letra que es la siguiente: “Zapatata, ha dicho mi madre
que me dé usted un pan, que me dé usted un pan,
que mañana, que mañana, se lo pagará,
se lo pagará”. (Otros dirían: “que
mañana cuado amase se lo volverá....”)
Magdalena: Es otro de los toques más
populares, se toca principalmente en cuadrilla, es un toque
relativamente moderno, porque se empieza a tocar en los primeros
años de la década de los 80, se le atribuye
la creación musical a Antonio Martínez Martínez
(Totoni) y la letra a Juan Peña Martínez (Bigota).
Es la siguiente: “Es la mejor, es la mejor, Santa María
Magdalena, es la mejor; es la mejor y la que más guapa
va”.
Me lo has tentao: Este toque es de los
más antiguos, también muy popular, no se conoce
el autor, es un toque principalmente de cuadrilla y la mayoría
de las que hacen este toque está formado por mujeres,
por lo cual podríamos decir que es un toque femenino
y cuya letra es: “Me lo has tentao, pero no me lo has
tocao.
¡Toma Manola, pastillas de Goma!:
es un toque muy antiguo que en la actualidad se toca más
bien poco, no se conoce al autor y se toca mayoritariamente
en cuadrilla, la letra sería el propio nombre del toque.
El Pli qui ti pli: es otro de los toques
más antiguos que se toca bastante en la actualidad,
es un toque principalmente individual, y se suele interpretar
cuando se sale de casa y se va en busca de la cuadrilla, normalmente
es algo más bien rápido, que capta la urgencia
con la que se busca al resto de la cuadrilla tamborilera.
También es un toque autóctono.
El alto y el bajo: es un toque de cuadrilla.
No todas lo consiguen tocar, porque es un toque bastante refinado
debido a que hay que subir y bajar el tono de los tambores,
de tal forma que la primera estrofa se hace en tono bajo y
la segunda, que es idéntica, se hace en toque alto.
No se conoce el autor ni la letra. Es muy posible que se haya
adquirido de las Jornadas Nacionales de Exaltación
del Tambor, aunque no tal y como se toca, sino ligeramente
versionado o adaptado.
Banco Central-Saca Tacón: Es un
toque bastante extendido, se toca principalmente de forma
individual, la letra podría ser el título del
toque, y su creación se le atribuye a Asensio Bañuls
Cardós, un gran tamborilero tobarreño que lamentablemente
ya no se encuentra entre nosotros y que tocó el tambor
hasta sus últimos días, incluso cuando le fallaban
las fuerzas, tocaba en una silla de ruedas.
El Toque del pito: Es un toque de cuadrilla,
muy antiguo y popular, no tiene letra. Lleva una especie de
pausa en la mitad y normalmente un miembro de la cuadrilla
hace sonar un pito en la pausa. Cuando nadie lleva pito se
suele incluir en la pausa un sonido pronunciado por un miembro
de la cuadrilla y normalmente es “eh”, aunque
también se suele incluir algún adjetivo dedicado
a alguna chica o chico de buen ver.
El tren: Es un toque individual, que sólo
consiguen los que de verdad saben tocar el tambor, que son
los auténticos redoblantes, los cuales utilizan normalmente
este toque para exhibir sus facultades tamborileras, no tiene
autor, ni letra, pero al oír este redoble se asemeja
totalmente a la salida y llegada de la máquina del
tren, debido a que empieza con palillazos sueltos que a medida
que avanza el toque se acelera el ritmo de los palillos hasta
el límite, momento en el cual nuevamente vuelve a cesar
poco a poco el ritmo de los palillos.
El toque del Lauria: Es un toque que entremezcla
el redoble a gran ritmo, con palillazos sueltos fuertes y
muy potentes, que dan mucha belleza al toque. El autor es
el conocido tobarreño Laureano Cano Sáez, “El
Lauria”. Este toque sólo lo consiguen los auténticos
redoblantes y es bastante antiguo.
El Hombro con Hombro: Es toque de cuadrilla,
donde cada miembro interpreta una parte distinta, además
de utilizar varios tambores roncos y que es tremendamente
bonito al escuchar el sonido que consiguen todos en conjunto.
No se conoce letra ni autor, y es una adaptación de
la banda sonora que utiliza Radio Tobarra cada vez que emite
un programa de Semana Santa.
La Samba: es un toque que de momento sólo
interpretan los anteriormente mencionados, y es una curiosa
adaptación que se sale de lo tradicional y que en Semana
Santa no se toca, pero tal y como se vive el tambor en Tobarra,
cualquier melodía que se escucha se intenta interpretar
con el Tambor, motivo éste, por el cual algunas cuadrillas
o personas, normalmente en lugares privados y casi de forma
anecdótica, intentan hacer con el tambor interpretaciones
como Paquito Chocolatero, La Cucaracha, La Vaca Lechera.
Existen muchos más toques, pero de momento no podemos
especificar nada más, aunque estamos seguros de que
con sus sugerencias esta lista será mucho más
larga con el paso del tiempo.
(Recogido según la opinión del tamborilero
Antonio García Navarro) |