Miércoles Santo
Es el primer día que los miembros de las cuadrillas
se reúnen para merendar, y el plato acostumbrado
es el moje: tomate ( hecho en casa al baño
María para que se conserve en buen estado durante
varios meses, incluso de un año a otro ), atún,
pimiento morrón, huevo cocido, aceitunas, sal, y
aceite de oliva.
Preparando un moje
Jueves Santo
Debido a que se “ hace vigilia “, o sea, no
se come carne desde el Miércoles hasta el Sábado,
se siguen cocinando platos como el Potaje de Jueves Santo,
o de Panecicos, con garbanzos ( remojados durante doce horas
antes de ser guisados ), espinacas, patatas, aceite de oliva,
sofrito de tomate, pimentón, sal, cebolla y panecicos
(mezcla de pan rallado, huevo batido y perejil que en forma
de croqueta se fríe para añadir al potaje
) y azafrán en hebra. Una vez cocidos todos los ingredientes
se baja el fuego al mínimo para que el guiso “
se repose “ y adquiera consistencia.
También se prepara el Pisto con bacalao:
Tomate frito con sal y un poco de azúcar para que
no resulte agrio, pimiento morrón, aceite y bacalao
desalado (remojado durante veinticuatro hora ) que se fríe
y añade al tomate cuando el plato ya está
casi acabado para que se rehogue, sin que lleguen a mezclarse
los sabores.
Viernes Santo
Es costumbre degustar un delicioso arroz con marisco de
sencilla preparación: Se sofríe el marisco
en aceite de oliva junto con un poco de tomate y sal, se
hierbe un poco y se añade el arroz y azafrán.
Tras quince minutos de cocción y cinco de reposo
(si se cocina en la lumbre se aparta y se deja al orete)
ya se puede saborear.
Domingo de Resurrección
Ya no se guarda vigilia, y ese día se celebra con
un buen arroz y conejo: Se sofríe el conejo con tomate,
pimiento morrón y caracoles serranos, sal, y tras
un hervor se añade perejil, azafrán y se cuece
el arroz igual que el anterior.
OTROS PLATOS típicos de estos días, son,
por ejemplo, los huevos rellenos, alcachofas con anchoas,
etc. y, por supuesto, no faltan los postres:
Toñas: Se mezclan hasta obtener
una masa pesada, aceite, azúcar, agua caliente, levadura,
harina, limón y naranja. Esta pasta se corta, se
trabaja dandole forma de pelota y se deja tapada en un lugar
caliente para que crezca, después se pinta con huevo
batido y se decora con almendras, nueces, piñones
y azúcar. Tras hornear y enfriarse se pinchan con
un tenedor para calarlas con miel.
Magdalenas: ( En Tobarra, Madalenas ).
Azúcar, huevos, aceite, harina, gaseosa en polvo
y corteza de limón raspada. Se baten las claras a
punto de nieve y se añaden a las yemas junto con
el resto de ingredientes. Se mezcla todo bien y se distribuye
en cajas de papel, que se hacen a mano y son cuadradas.
Se adornan con azúcar y se hornean.
Suspiros: Son una mezcla de almendras
molidas tostadas, azúcar, clara de huevo y limón
raspado. Tras montar las claras se juntan y amasan todos
los ingredientes y se hornean en cajas como las de las magdalenas
pero más pequeñas.
Y como no podía faltar, se preparan los Panecicos
dulces, postre que no se cocina durante el resto
del año. Se componen de huevos, pan sobao, azúcar,
miel, cáscara de naranja seca, canela en rama y piñones.
La elaboración es un poco compleja ya que, por ejemplo,
el pan se compra dos o tres días antes para que se
seque y se desmigue mejor; y la cáscara de naranja
se selecciona durante el invierno y es tradicional, secarla
colgada en la chimenea.
Mezclamos los huevos y el pan rallado hasta obtener una
masa blanda que se fríe en aceite no muy caliente.
Se prepara un almíbar con agua, canela, azúcar,
miel , corteza de naranja y piñones y en él
su cuecen muy lentamente los panecicos hasta que se esponjen.
Sol Sahorí Catalán